Hubo un momento en el que fui feliz, hubo un momento en la vida en que tenia todo lo que necesitaba. hubo un momento en el que vivía sin preocupaciones, lejos de la realidad.
Cuando era chiquita todo era mas fácil, una vida sin complicaciones, simple. De día comía, jugaba, reía, de noche dormía. y así rutinariamente. Pero las cosas fueron cambiando, los días pasando y mi vida cambió. Mi alegría característica se fue a pagando, fui perdiendo esa alegra por vivir, me fui enterando de lo que significaba vivir. Y las preocupaciones, las tristezas, los problemas, se fueron acumulando, se apilaron uno sobre el otro, de apoco, acabando con toda señal de felicidad. Apagando poco a poco la esencia de mi corazón. Tan solo tengo 16 años, pero la vida me enfrento a situaciones tan duras que tengo el corazón tan marchitado, que ya no tiene mas ganas de vivir. Pero es esa cobardía la que me tiene todavía acá. Es esa razón por la cual, no logró terminar con todo esto. Miedo, falta de valor, cobardía, me hacen seguir viviendo así. No tengo el suficiente valor, para pararme y terminar con mi melancolía, con mi tristeza. El valor de enfrentarme a lo que me toca y seguir para adelante, contra viento y marea. No puedo, no me puedo parar, sigo acá callendo poco a poco. Cada vez más y más. Y siento como el mundo me empieza a apretar , y me empuja hacia abajo. Es como una fuerza gigante que me aprieta y hace presión. y mi vida, sigue ahí, sin rumbo sin saber a donde ir. Como le encuentro sentido a algo en lo que ya no creo, como hago para encontrarle un sentido a algo que para mi no tiene motivos por los que seguir ya. Aferrada al pasado, al pasado que no va a volver, y que día a día me empecino por recordar, al que no quiero dejar ir. Ese pasado en el que en algún momento fui feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario